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Lo que falta

21 círculos con la cara en blanco

No son huecos. El disco de piedra está tallado, con su moldura, desde que se levantó cada lienzo. Lo que nunca se esculpió es el rostro. La plaza lleva labrándose desde 1730 y aún no ha terminado; estos se ven desde cualquier punto de la plaza si uno levanta la cabeza.

Pabellón Consistorial

norte · 21 arcos · 10 sin labrar

Arcos 6 al 11, 14 al 17.

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Pabellón de Petrineros

oeste · 25 arcos · 11 sin labrar

Arcos 7, 11 al 12, 14 al 19, 21, 24.

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La cuenta de los años

De un tirón se labraron 34, entre 1730 y 1733, mientras se levantaba la plaza. Uno más llegó en 1746. Y ahí se paró: pasaron 221 años sin que se tocara una sola enjuta. El único que se puso en medio fue el de Franco, incrustado en 1937 al margen del programa y retirado en 2017.

En 1967 se retomó. Desde entonces se han labrado 23, el último en 2023: 23 medallones en 56 años, uno cada 2,5 años de media. A ese ritmo, las 21 enjutas que siguen en blanco tardarían otros 51 años en llenarse.

Dos lados terminados y dos a medias

No están repartidas. Los lados Real y San Martín no tienen ni una sola enjuta en blanco. Las 21 que faltan están todas en los otros dos, Consistorial y Petrineros.

Y van en fila, no sueltas. Puesto debajo de uno de esos tramos, se ve la hilera de círculos vacíos uno detrás de otro.

Quién debería ocuparlas

Hay debate abierto. Desde 1967 se decidió ir completando las enjutas priorizando a artistas salmantinos y a figuras ligadas a la ciudad, y cada tanda ha tenido su discusión. El último en llegar fue Alfonso IX, en agosto de 2023, por los 800 años de la Universidad.

Ver dónde está cada uno en el plano →